Descansar un rato después de comer es una costumbre muy antigua. La palabra siesta procede del verbo sestear, de la expresión latina hora sexta, que designa el período de día comprendido entre las 14.00 y 16.00 horas, momento en el que se hacía una pausa en las labores cotidianas para descansar y así, reponer fuerzas.
Los estudios indican que las horas de la siesta son algo natural, un tiempo en el que el cerebro pide una parada, precisa un breve descanso. Esto, unido a la digestión, hace que tengamos sueño en ese período de tiempo.
Dormir la siesta es recomendable para todos y especialmente beneficioso para los niños y para las personas que sufren insomnio o tienen problemas con los ciclos sueño-vigilia. No espere más, disfrute de una buena siesta con AHS.